Un consultor financiero trabaja para la optimización de la planificación financiera de sus clientes.
Para ello, lleva a cabo un análisis exhaustivo y personalizado de la situación de cada cliente. Analiza su punto de partida, su capacidad económica, su patrimonio, sus metas a medio y largo plazo, su situación personal y profesional, su perfil inversor y sus deseos a futuro.
Así, un consultor financiero elaborará una planificación totalmente personalizada para cada uno de sus clientes.
Establece así el consultor financiero una relación estrecha de confianza con el cliente.
El consultor financiero velará por los intereses de su cliente en el medio y largo plazo.
Ambos estarán permanentemente en contacto. El consultor informará a su cliente de la evolución de su plan financiero y le aconsejará sobre las mejoras posibles, siempre con los deseos y objetivos del cliente en mente, adaptándose a las posibles variaciones vitales que pudiera experimentar.